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Es triste ver a un perro

jueves, 05 de noviembre del 2009 a las 08:47
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                           Es triste ver a un perro

Jhovanny Marte Rosario

Un día perro del 2004

 

 

Es triste ver un perro caminar por la calle vacía,                                                           

hambriento y lleno de melancolía:

sin un amigo con quien jugar

ni una luna a la que aullar.

 

Sí, es triste ver a un perro vagabundo

deambular  por las calles de este mundo,

sin alimento ni fuerzas para saltar,

por el maltrato de la gente en cualquier lugar.

 

Sí, es triste ver a un perro malherido

y sin un amo que lo socorra en su aullido.

Un perro lastimado en el costado sin compasión,

un perro víctima del olvido y la agresión.

 

Sí, señor, es triste ver a un perro sin hogar,

y sin un amigo con quien jugar.

Es triste ver a un perro bajo una lluvia inclemente,

con una pata rota por la mala gente.

 

Es muy triste saber que en la mesa sobra el pan,

mientras mueren de hambre en las calles un niño y un can.  

Sí amigos, es triste ver lo que antes fue un sabueso,

olvidado del mundo, sin amo ni hueso,

caminando por los callejones, renco,

y despreciado por el sabio y hasta por un zopenco.

¡Sí, señor!

 

Pero ¿saben ustedes lo que es más triste ver?:

A un hombre viejo y sin mujer.

enamorando en las calles a jovencitas;

presumiendo en su yipeta tras unas citas.

 

Sí, es triste ver a un hombre cerca de su otoño

sin futuro ni un retoño,

sonsacando a muchachas desde su ocaso,

derrochando su fortuna como  un perfecto payaso.

 

Sí, qué triste es ver a un hombre encorvado,

sin un amor a su lado,

quebrantado en su habitación,

sin una compañera que le reviva la ilusión.

 

Sí, es triste ver a un hombre lleno de canas,

tratando de despertar las momias de sus ganas,

sumido en su oculta melancolía

de saber que morirá sin haber amado algún día.

 

Sí, es triste ver a un hombre viejo cerca de su entierro,

quien nunca tuvo ni un amor sincero ni un buen perro.

 

 

 

 

 

 

Qué bueno que me voy

lunes, 19 de octubre del 2009 a las 23:15
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Qué bueno que me voy

Jhovanny Marte Rosario

19 de octubre, 2009

2: 04 am

 

Qué bueno que me voy,

y que no andarás más donde estoy.

Quizás para probar el dicho de la gente:

De que: Corazón que no ve, no siente.

 

Qué bueno que me voy,

y que no tendré que fingir más quién soy.

Y para que nunca sepas que en toda mi existencia loca,

me moría de a poco por besar tu boca.

 

Qué bueno que ya no serás en mi vida, un delirio,

ni que te convertirás en mis noches vacías en martirio.

Qué bueno que pronto acabará todo,

y que ya no seguiré siendo un solitario beodo.

 

Qué bueno que no te veré más,

y que en tu puerta no me pararé jamás.

Porque fue ahí que casi tuve el valor de confesarte,

que como yo, ni tu esposo nuevo ni nadie, llegará tanto a amarte.

 

Los Once Principios De Hacer Realidad Tu Sueño

domingo, 11 de octubre del 2009 a las 06:48
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Los Once Principios De Hacer Realidad Tu Sueño

 

Jhovanny Marte Rosario

4 de octubre, 2009

9: 21 p.m.

 

                                                           

El éxito no se logra sólo con cualidades especiales. Es sobre todo un trabajo de constancia, de método y de organización.

J.P. Sergent

 

Presentación:

Todo el mundo quiere ser exitoso. Todo el mundo quiere ser rico. Todo el mundo quiere ser inteligente. Todo el mundo quiere poder. Y en honor a la verdad, todo esto que desea la gente es factible; pero bien difícil de lograr cuando se empieza desde cero y carente de recursos y apoyo. ¿Por qué? Porque si fuera tan fácil conseguir el éxito cualquier holgazán y simplón puede alcanzarlo. Sin embargo, no es así, ya que el éxito es como una especie de Proteo, el cual se nos presenta de una forma un tanto alcanzable de buenas a primeras, pero cuando empezamos a perseguirlo se nos va escapando, siempre transformado en algo distinto. Y porque es difícil de atrapar el éxito proteico es que muchos abandonan su lucha, a veces sin ni siquiera empezar y prefieren cambiar las reglas del juego, es decir jugar sucio.

Existe un montón de personas que recurren a las más pintorescas trampas en búsqueda del éxito. Hay otros que se dedican al robo en sus distintas facetas. La política acoge en su seno a una pléyade de personas corchos, quienes prefieren la vía más rápida de enriquecerse, y esto lo proporciona la política. Porque una vez en el poder, los políticos manipulan la ley para legitimar su latrocinio. Este tipo de éxito será siempre abominable y vergonzoso. Aunque a decir verdad, de vergüenza es de lo que carecen muchas personas.  

En este artículo, quiero compartir contigo algunas sugerencias para lograr que tu sueño se haga realidad, pero no por la vía que recorren los hombres acomodaticio e inescrupulosos. La experiencia y algo más me han hecho concebir la conquista del éxito como la presento concienzudamente en los siguientes párrafos, como un plan de acción bien diseñado, coordinado, el cual debe ser llevado a la acción con disciplina, voluntad, fe y constancia.

Siempre será de provecho observar y estudiar las técnicas que han implementado otros para conseguir que sus sueños se conviertan en realidad, pero siempre será esta tarea estéril si no se llevan los pensamientos a la acción de manera persistente.

Espero de todo corazón que le sepas sacar provecho a estas ideas.

 

El autor

 

 

                                                                            

 

Los Once Principios De Hacer Realidad Tu Sueño

 

 

1-    Elegir un sueño realista.

 

Nunca confundas el realismo (eso que es, que se ve, que se toca: tu realidad, tus circunstancias) con el idealismo (eso que uno desearía que fuera y que raya en la fantasía: la paz eterna entre todas las naciones). Vive lo concreto sin olvidarte de disfrutar en tu alma lo abstracto. Puedes soñar con pilotear un avión algún día (realismo), en vez de soñar con volar con tus propias alas algún día (idealismo). La vida es corta para perderla en sueños incorpóreos. Sé realista sin dejar de soñar cómo deberían ser las cosas de este mundo. Pisa tierra. Sueña con lo posible. Por más que te afanes en encontrar un unicornio nunca lo verás. ¿Por qué? Porque no existe. Satisface tu ego con ver y montar un caballo real. Sueña despierto, en lo realizable, en lo objetivo. La vida se hace menos frustrante cuando nos aferramos a lo que se siente y se ve, y no a lo que se siente y no se ve. Siembra una semilla de habichuela y la tierra te dará habichuela. Siembra un paquete de dinero y la tierra te dará más tierra. No puedes volar como las aves, pero al menos puedes imitar el vuelo de las aves construyendo un avión. Vuela, pero en un avión. Vive tu realidad. Sueña con los ojos abiertos.

 

2-    Preparar un plan de acción.

 

Una vez hayas elegido tu sueño, es ahora de preparar la manera de cómo lograr ese sueño. Escribe los pros y los contras de tu lucha. Plasma el modo más sabio de cómo empezar el proyecto. Habla con gente de experiencia que te puedan orientar positivamente. Tacha aquí y corrige allá hasta que el plano de tu plan quede terminado. No gana el ejército que tenga más soldado, sino el que planifica más y mejor los ataques. Cuando vayas a elaborar un plan de acción hazte las siguientes preguntas: ¿Qué? ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Con qué? Por ejemplo, imaginemos que lo que deseas es comprarte un automóvil, porque tu trabajo te lo requiere. Ya tenemos un qué (el carro) y un porque (el trabajo te lo requiere). Ahora debemos saber cuándo se puede conseguir el carro. La fecha la determina tu realidad económica no tu necesidad de quererlo. Por lo que el cuándo estará siempre determinado por la posibilidad de conseguir los recursos necesarios para lograr tu objetivo. Ahora bien, como lo que necesitas es dinero, pues lo más lógico es que te pongas a ahorrar dinero y a reducir tus gastos. Esto se convierte en el cómo. Para esto debes armarte de mucha voluntad y mucha fe, y sumarle los sacrificios que debes hacer para conseguir ahorrar el dinero que necesitas para comprar el carro. Esto se convierte en el con qué. Si escribes de una manera objetiva tu plan de acción es difícil que no logres tu objetivo. Tu plan de acción debe ser lo más realista posible o acabarás por empezar algo que al final no lograrás y te dejará frustrado. Planifica concienzudamente tu proyecto.

 

3-    Hacer alianzas estratégicas.

 

Con tu plan de acción diseñado objetivamente, es tiempo de hacer alianzas estratégicas con otros que puedan inyectarle ideas nuevas y apoyo moral a tu proyecto. Debes asociarte con gente optimista y luchadora. Ellos te servirán de aliciente para mantenerte apegado a tu sueño. Ellos te servirán de alambique para empezar el plan con un fuerte soporte competente. Alejandro Magno obtuvo sus grandes victorias porque supo aliarse con los grandes y mejores de todas partes. Un imperio no se sostiene con tan sólo sus propias armas y recursos, necesita de alianzas estratégicas con otros pueblos. De este modo tú debes hacer alianza con aquel que te pueda ayudar en algo, pero teniendo presente que debes devolver el favor a quien te tiende la mano, o acabarás por arruinar la alianza. Recuerda siempre que manos que dan, siempre esperan. Recuerda de nunca asociarte con los malhechores ni con los que tienen las manos sucias. Evita las alianzas peligrosas con esos que tienen el alma corrompida y los pensamientos oscuros. El mal nunca gana, a pesar de dar la ilusión de ganar al principio. Reúnete con la gente optimista y limpia. Relaciónate con las personas emprendedoras y amante de la paz. Admira la vista del águila, la paciencia del búho, la fortaleza del toro, la grandeza del león, la astucia del zorro, la mansedumbre de la paloma y la ferocidad del tiburón. Sácale provecho a cada una de las virtudes de cada persona que te rodea y aborrece los defectos. Vive tu vida en alianzas sanas y al final obtendrás tu recompensa.  

 

4-    Enfocarse en el sueño.

 

Concéntrate en lo que estás haciendo. Muchos accidentes automovilístico se dan por las distracciones del conductor: cuando no pierde concentración en la realidad de la carretera hablando por un teléfono móvil, la pierde tratando de sintonizar una estación de radio y choca. Un cuadrangular se logra concentrándose en cada movimiento del lanzador y luego en la pelota cuando se acerca. Cuando un gato quiere atrapar a un ratón todos sus músculos y sentidos se dirigen a su único objetivo: su alimento. Así debe ser con tu sueño. Nunca entretenerse con nada que no sea tu meta final. Si lo que deseas de todo corazón es ser pintor, entonces empieza por admirar los colores de la naturaleza, toma papel y lápiz y emborrona, y traza una línea y otra, y luego otra, y otra más. Compra pintura y embadurna el lienzo de lo que te salga del alma, ensúciate las manos, manchas las paredes y el piso, arruina tus ropas, pero pinta, siempre pinta. Empecínate en tu sueño como un loco, y verás como al final te llegará el éxito.  

 

5-    Luchar con verdadera voluntad para conseguir tu sueño.

 

Mira el junco, un ventarrón sopla fuerte y lo dobla, pero no se quiebra. Observa el diamante, es el rey de la dureza, nadie lo penetra tan fácil porque su dureza está en la combinación compacta de sus átomos. Que tu voluntad tenga la elasticidad del junco y los átomos rígidos del diamante. Las pruebas serán muchas y difíciles, sin embargo, si tu voluntad es lo suficientemente férrea, nada ni nadie podrá contra ti. Vencerás por el poder de tu corazón. Ganarás por tu espíritu inquebrantable. Cuando tú decides hacer algo convencido de que eso es lo que realmente deseas lograr, todos los dioses del Olimpo te transfunden todos sus poderes para que obtengas la victoria. No te dejes amilanar por los problemas, combátelos con firmeza. Además, los problemas siempre vivirán con nosotros, debemos acostumbrarnos a ellos, y saberlos combatir. Algo positivo de los problemas es que siempre nos ponen a pensar, y de estas lucubraciones es que surgen las ideas más maravillosas posibles, las ideas que han transformado el mundo y lo han evolucionado. Lucha, pues sin rendirte, como un verdadero guerrero espartano: sin miedo.

 

6-    Ser constante en la lucha.

 

Tu marmórea voluntad debe ir acompañada de la constancia en la lucha. Debes obstinarte en el objetivo como el rayo que se precipita a la tierra: nada lo detiene, todo lo descuartiza. Tu lucha para conseguir tu objetivo debe saber emular la tenacidad del buen torero, quien prepara la muerte del toro insertando en el morillo del animal de a poco, ora una puya, ora una banderilla, y en este intercambiando persistente de morteras heridas sucesivas, saca con arte el estoque para rematar la bestia en la testuz. Así es la lucha por el éxito: debe ser firme y testaruda. Fíjate en la obstinación y perseverancia del mítico Sísifo, que por más que resbalara y cayera al vacío, siempre se levantaba del fondo, tomaba su roca y volvía a empujar la roca cuesta arriba. Por esta porfía de nunca ceder ante los obstáculos, me imaginó que al final de la historia, los dioses se rendirían admirados de la descomunal constancia de Sísifo de empujar una y otra vez la roca de aquel castigo, que Sísifo supo convertirlo en un medio de autoafirmarse como criatura comprometida con la lucha constante por lo que se desea obtener: la victoria. La lucha que luce inútil y estéril para unos, para otros puede representar un heroísmo digno de emulación. Aguanta los flagelos de la vida como el Cristo en la cruz y obtendrás tu merecida resurrección. Resiste.    

 

7-    Sacrificarse.

 

Si en verdad deseas hacer realidad tu sueño, tendrás que olvidarte por un tiempo de vivir una vida regalada y de comodidades. Podrás descansar y abrazar de vez en cuando el placer, pero no llevar esta práctica de masa a niveles irresponsables y veleidosos, propios de hombres mediocres. Se apreciará más aquella vaca que se cría con grandes esfuerzos y sudores que aquélla que nos regalan por nada. Así, llegarás a valorar más lo que te ganas con el sudor de tu propia frente, que aquello que te regalan sin merecerlo si quiera. Nunca será lo mismo trabajar horadamente y comprar una casa con los ahorros de toda tu vida, que encontrar un amante manirroto que te regale una casa así por así. Sacrifícate, pues. No aspires a lo regalado. Que mientras tus amigos se diviertan en exceso, que tú estés arriba de tu proyecto, sin cegar un segundo ni lamentarte de la pseudo dicha de aquellos que parecen estar contentos. Sacrifícate, y un día podrás saborear tu fortuna con inmensa satisfacción.

 

8-    No perder la fe.

 

Tomás A. Edison logró darle vida a una bombilla porque nunca perdió la fe en su plan. Los hermanos Wrights pusieron a volar su aeroplano porque nunca perdieron la fe. La Gran Muralla China existe porque los chinos nunca perdieron la fe en su proyecto de nación. Albert Einstein descubrió la Teoría de la Relatividad porque no perdió la fe en lo que hacía. Dudar es de humanos. Todos dudamos, es natural. Pero dejar que la duda nos robe toda nuestra fe, y con ello nuestro sueño, es la derrota más vergonzosa a la que un hombre podría enfrentarse. Ten fe en lo que haces aunque el mundo entero no crea en ti. La Historia está plagada de las veces que el conglomerado ha estado equivocado cuando la voz de un solo hombre predicaba lo contrario. Galileo Galilei les porfió a las autoridades eclesiásticas cristianas de que el Sol era el centro del universo y no el planeta Tierra como se creía. Hubo mucho pataleo y rabietas de los dogmáticos cristianos en aquel entonces hasta el punto de que llevaron a juicio al científico italiano, en donde para salvar su vida de las llamas de la pira, acusado de hereje, tuvo que retractarse a regañadientes de su teoría heliocéntrica. Sin embargo, Galileo no perdió la fe en su proyecto, lo continuó hasta el final y le demostró al mundo que estaba en lo cierto. Charles Darwin tuve el coraje de contradecir el sistema de creencias del creacionismo que sostiene la Biblia, según la cual el hombre fue creado por Dios, Darwin abjuró de esta teoría dogmatica y creó El origen de la especie, y nació el conjunto de creencias del evolucionismo. Hubo mucha burla en contra de estas ideas herejes, pero hoy en día muchos científicos abrazan el evolucionismo como lo único verdadero. Darwin nunca perdió la fe en sus investigaciones. De modo que tú nunca debes perder la fe en lo que haces y quieres. Debes luchar por eso que anhelas hasta la muerte como lo hizo Cristo, quien desde su condición humana llegó a dudar en el Getsemaní, pero nunca perdió la fe en su proyecto celestial y lo logró: venció la muerte. Vivió gracias a su fe. Recuerda lo que dijo el Nazareno, si tuvieras fe como un granito de mostaza, le dijeras a aquella montaña, muévete y ella se moverá. Los problemas siempre serán del tamaño de tu fe. Si tu fe es grandes es grande, los problemas los verás pequeñitos, pero si tu fe es pequeña, los problemas lo verás como gigantescas cordilleras. Fortalece tu fe y lograrás tus metas.

 

9-    Combatir a los pesimistas.

 

Es normal y hasta costumbre humana encontrarnos con personas más pesimistas que el pesimismo mismo. Son personas que han acumulado en sus vidas una sarta de sinsabores existenciales que simplemente han perdido el sabor de todo, han perdido la fe en todo, empezando por perder la fe en ellos mismos. Estate alerta con estas criaturas oscuras, están por doquier como la mala hierba. Sus frases preferidas son: No podrás lograrlo porque eres pobre. Si no te acompaña la dicha no podrás conseguir nada. Si no tienes una cuña nunca podrás conseguir lo que deseas. Por más que luches no lo lograrás porque ya tu tiempo pasó. Y un largo etcétera de pretextos.

 

El mejor ejemplo de combatir a estos peligrosos individuos lo podemos extraer del caballo. Este animal recorre todas las calles transitadas de la ciudad y nunca se deja intimar por los vehículos. ¿Por qué? Porque tiene ojeras que lo ayudan a combatir el miedo a los vehículos. Así mismo debes hacer con los pesimistas: ignorarlos. Dejarlos que gasten su saliva en balde. No le comentes tus planes. No te detengas a escucharlos. No tomes en cuenta sus vanas opiniones. Recuerda esto: detrás de cada pesimista siempre hay una persona fracasada y resentida con la vida. Así que, jamás te reúnas con un pesimista, ya que el veneno de su desilusión te matara el deseo de luchar por lo que quieres. Huye de esta especie triste como el Diablo a la Cruz. El pesimista es una penumbra espesa que procurará siempre de presentarte el lado negativo de todo lo que desees lograr. Sus palabras son tan desalentadoras como su propia existencia. Evade a esta especie arruinada como lo hace el caminante cuando ve en el camino una pila de estiércol. El único comentario que debe resonar en tu mente es: YO PUEDO LOGRARLO.

 

10-                      Acción.

 

Un barco nunca será barco si no se lanza a la mar. Debe moverse para poder ser considerado un barco, debe abrir sus velas y cabecear la proa constantemente, debe surcar las aguas de los mares y batirse contra las tempestades, en pocas palabras tú debes ir de las palabras a la acción. Muchos proyectos no pasan de la mente y otros mueren en el papel porque simplemente no se llevan a la acción. La inercia es la enemiga del progreso. La pereza es la madre de la miseria. Sólo la acción salva el sueño. No te acurres mucho a la cama, que ya tendrás mucho tiempo de dormir cuando mueres. Ahora es tiempo de moverte, de irte a la acción. Levántate de ese asiento y haz algo por ti, por tu porvenir, por tu destino. Sacude tu somnolencia y agita tus músculos, tus huesos, tu sangre y conquista tu sueño con tu acción. Vamos, que la vida es corta y el tiempo te va matando de a poco. Haz algo ahora que tienes juventud. Haz algo ahora que la vida te sonríe. No pospongas los planes, hazlo que debas hacer ahora, no mañana. No arrastres los pies, camina firme. Golpea fuerte el yunque de las oportunidades con el martillo de tu acción.   Mira que el reloj decapita, segundo a segundo, tu existencia. Ahora es el tiempo de hacer, de crear, de agitarte, de luchar, de insistir; ya que el mañana llega pronto y con la aniquilación del tiempo te llegarán las arrugas, la flojera y luego la muerte. Hazlo ahora. Acción.   

 

11-                      Visualizar tu sueño hecho realidad.

 

Visualízate con el premio deseado en las manos. Visualízate como un triunfador ya. Visualizarte con el galardón deseado en tu poder es un ejercicio de autosugestión mental muy positivo, porque fortalece tu actitud hacia lo que quieres y relaja el espíritu. Y digo que es positivo, porque concebir tus metas como algo ya realizado es el origen de un desprendimiento de energía positiva en espiral que arropa todo lo que te rodea. Pensar que eres merecedor de un premio, y visualizarlo colgado en la pared de tu sala es un modo inteligente de atraer ese premio hacia ti y convertirlo en realidad luego. ¿Por qué? Porque cuando tu deseas algo con todas las fuerzas de tu corazón y de tu alma, puedes llegar a transformar las circunstancias de la vida para que obren a favor tuyo. La mente es capaz de transformar el yerbajo en un jardín. La mente es capaz de transformar el agua en vino, como lo hizo Jesús. Así tú puedes convertir tu sueño en realidad si empiezas por creer que eres merecedor de la recompensa, y si luego la visualizas en tu poder. Es un asunto mental y de mentalidad. Visualízate con el premio en tus manos, y el día menos pensado, te llegará. Combínalo todo y lo lograrás, es decir: desea algo, trabaja en ello, sé constante, sacrifícate, visualízalo en tu poder, y nunca pierdas la fe en tu sueño. Así se gana por la buena en  esta vida. Suéñate digno de todo. Pero siempre mantente humilde cuando te llegue el éxito. Sé tú siempre. Suerte.

 

 

 

 

 

 

Llueve ahora

viernes, 25 de septiembre del 2009 a las 03:07
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Llueve ahora

Jhovanny Marte Rosario

20 de septiembre, 2009

11:45 p.m.

 

Llueve ahora.

Los niños juegan bajo la tórrida lluvia.

Meses atrás me dijiste que te iba.

El agua empieza a escurriese por debajo de la puerta.

 

Llueve ahora.

Las madres entran los niños a la casa.

Recuerdo cuando hacías las maletas.

El agua me da por los tobillos.

 

Llueve ahora.

La sirena de una ambulancia

se desvanece en la distancia.

Antes de retirarte me dijiste

que nunca me amaste.

El agua recurre mi cintura.

 

Llueve ahora.

Un trueno retumba y asusta a un transeúnte.

Me dijeron que te casaste.

El agua sube a mi garganta.

Llueve ahora.

El huracán arranca de cuajos:

árboles y techos de casuchas.

Supe que quedaste embarazada de él.

Levanto las manos para seguir escribiendo,

casi no puedo respirar.

El agua tapa mi nariz.

 

Llueve ahora.

Se inunda todo:

Las calles, la casa, el hueco de las ratas,

nuestra cama, el alma, los recuerdos.

Me ahogo.

Por favor… déjenme morir en paz.

 

 

 

 

Me aterra

domingo, 20 de septiembre del 2009 a las 01:43
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Me aterra…

Jhovanny Marte Rosario

27 de septiembre de 2007

(1:45 p.m.)

 

 

 

“El que es celoso, no es nunca celoso por lo que ve;

con lo que se imagina basta.” 

Jacinto Benavente

 

 

Me aterra cuando

te quedas pensativa,

y te escapas

de nuestra realidad

como si no estuvieras viva.

 

Me aterra saber

que  el abismo

de tu taciturna mirada

engulle mi presencia a ratos.

Y me pregunto:

¿Será otro que

gravita en tu mente?

 

Me aterra encontrarte

ensimismada

en el balcón de tus fantasías,

mientras, quizás en el horizonte

de la impúdica indiscreción

me borras de tu mundo.

 

Me aterra sospecharte,

en tus segundos de fugas,

en las nubes

 de un desliz imaginario.

 

Me aterra cuando te abstraes,

acodada a la ventana  

y el silencio traba tus palabras,

y se oxida lo que somos

en la escarcha desdeñosa

 de tu retiro ficticio.

 

Me aterra cuando te embotellas

en tu mutismo; 

y todo lo que te circunda

 deja de ser:

Las flores, la poesía, el hijo, yo…

 

Me aterra cuando enmudeces

y te cierras como una tumba;

y agachas la mirada,

y no me hablas ni me piensas,

tal vez porque tu boca

la besa otro hombre.

Quizás… porque ya te perdí.

Cuando bajen el féretro

sábado, 19 de septiembre del 2009 a las 23:29
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Cuando bajen el féretro

 Jhovanny Marte Rosario

28 de agosto del 2004

FÉRETRO

 

Cuando bajen el féretro,

conmigo dentro todo pétreo,

os lo aseguro/ en vano será el duelo;

porque de todos será el suelo,

 

 Decidme, ¿A qué lamentar la muerte,

si morir es tanto del débil como del fuerte?

¿A qué el llanto y el consuelo,

Si en cualquier momento te tronchan el vuelo?

 

Ay, sólo os pido como última voluntad,

para no sentir tanto la soledad,

que bajéis mi féretro a la tierra, sin rosa,

y que jamás escriban D.E.P. en mi losa.

 

 

 

 

 

El miedo al fracaso

domingo, 13 de septiembre del 2009 a las 00:38
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El miedo al fracaso

5 pasos prácticos para vencer el miedo al fracaso

10 promesas para lograr mis sueños

                                                                                        

 

 

 

Jhovanny Marte Rosario

 

 

Admira a quien lo intenta, aunque fracase.

Lucio Anneo Séneca

 

Introducción

 

Según la enciclopedia libre Wikipedia: 

 

"El miedo o temor es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente o futuro. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta tanto en los animales como en el ser humano […].

Desde el punto de vista psicológico, es un estado afectivo, emocional, necesario para la correcta adaptación del organismo al medio, que provoca angustia en la persona.

Desde el punto de vista social y cultural, el miedo puede formar parte del carácter de la persona o de la organización social. Se puede por tanto aprender a temer objetos o contextos, y también se puede aprender a no temerlos, se relaciona de manera compleja con otros sentimientos (miedo al miedo, miedo al amor, miedo a la muerte, miedo al ridículo) y guarda estrecha relación con los distintos elementos de la cultura."

 

 

El temor es, en sentido general, algo natural en el ser humano, pero temerle a algo por debilidad mental nunca lo será. Nuestro planeta está divido en dos partes: la tierra de los débiles o fracasados y la tierra de los fuertes o vencedores. Para pertenecer al mundo de los débiles lo único que se necita es haber nacido. Para pertenecer al mundo de los fuertes se necesita, nacer, valor, acción y una fe granítica en uno mismo. ¿De qué lado crees que te encuentras tú? Obviamente estar del lado de los fuertes y vencedores conlleva un gran sacrifico: el sacrificio de someterse a una férrea disciplina mental que lógicamente requerirá de tiempo, paciencia, acción, constancia y fe. Es evidente que si el éxito fuera fácil de conseguir, nuestro planeta estuviera lleno de personas exitosas; pero como no lo es, el éxito es, aunque accesible a todos, un galardón reservado a unos pocos. Está demostrado que para un país tener éxito en sentido general, el tamaño no es determinante del todo. Por ejemplo,  si comparáramos el territorio geográfico de Japón (374.744 km²) con el de Rusia (17, 075,200), nos quedaríamos boquiabiertos con la inmensidad de territorio que le lleva Rusia a Japón y podrías concluir que Rusia debe de ser un país más exitoso que Japón. Sin embargo, ¿Cuál es la primera potencia en tecnología en el mundo y la segunda en economía? Japón. Y este país aparte de ser una isla, su territorio es montañoso. Conclusión, el tamaño tiene su importancia para conquistar el éxito de una nación, pero no es determinante. ¡Imagínate a los japoneses siendo dueños de todo el territorio ruso! ¿Dominarían el mundo?

Pero, ¿Por qué son los japoneses tan exitosos contando con un espacio geográfico relativamente pequeño y una orografía sinuosa? Pues por su estricta disciplina, por la actitud ante su propia realidad, por su cultura homogénea, por su alto valor al trabajo, por su espíritu investigativo, por el respeto a las leyes, por su arrojo en la vida, por su forma de vivir, por el grado de visión del universo… Los japoneses son un pueblo que no le temen al miedo. Se arriesgan a todo.   

De todos los seres vivos de este planeta ninguno es tan complicado y voluble como el ser humano. Nuestra variopinta complejidad nos la dan los sentimientos y las emociones. Los animales viven por instintos y las plantas son organismos generalmente autótrofos y sin locomoción. Sólo el ser humano tiene la facultad de pensar, de reír, de amar por conciencia. He aquí el gran reto del ser humano: superarse. Enfrentar cualquier situación con sabiduría, controlar sus emociones, ser dueño absoluto de sus sentimientos. Ser el guía del destino de este mundo. Sin embargo, para convertirse en líder, primero la especie humana debe aprender a autodominarse, a autodomarse, a autodisciplinarse. Como mejor encaje.

En este artículo queremos compartir contigo algunas ideas de cómo contrarrestar el miedo al fracaso para conquistar el éxito en la vida. ¿Por qué? Pues porque son muchos los proyectos que  no se llegan a ejecutar ni siquiera en su primera fase. Son muchos las relaciones amorosas que no pasan de ser una simple ilusión, y mueren sin ni siquiera haber nacido. Son muchos las ideas que se han quedado atrapadas en su propio capullo de ensoñaciones y nunca se ponen a volar en el cielo de la realidad. Pero ¿Por qué? ¿Por qué muchas personas no convierten sus sueños en realidad? Pues porque tienen miedo al fracaso. Dudan demasiado. Son cobardes y acomodaticios. Su pesimismo los hunde. Su actitud timorata hace desplomar cualquier intento de llevar un sueño a la realidad. Su flojera no los deja salir del estercolero en donde están.  Tienen todas las de ganar, pero prefieren evitar la fatiga. Estos individuos hedonistas son amantes obsesionados de la cama. El vago llama suerte a la victoria obtenida de un hombre de acción y fe. Ni a las victorias de Alejandro Magno ni a las de Napoleón Bonaparte se les considerar dicha, sino verdaderas victorias logradas con valor, acción y fe. Ninguno de estos hombres de espíritus férreos se dejó abatir por el miedo al fracaso. Lucharon y ganaron.  

En el ambiente que compartimos se puede ver que, éste que es pobre no le declara sus sentimientos a aquélla que es rica por temor al rechazo, porque siente un terrible miedo de fracasar. Porque duda.  Siente que su posición económica es razón suficiente para que la mujer lo pare en seco y lo envíe a su barrio de pobretones, humillado. No obstante, esto no es más que un prejuicio lleno de prejuicios, un pensamiento vago en la mente, una duda sin razón concreta. Y por supuesto, que esta actitud negativa y cobarde no es más que un miedo infundio, basado en un desasosiego generado por la mente misma, o como muchos le llamarían: Predisposición. Pero y si de repente ese individuo se llenara de valor, se acerca a ella y se le declara sin más titubeos. ¿Qué podría ocurrir? Pueden ocurrir dos cosas: La primera: Que ella también le exprese los mismos sentimientos de amor hacia él (lo acepte). La segunda: Que lo rechace de plano. Pero ¿Cómo saberlo? Sólo hay un modo infalible de saber la verdad: ¡Intentándolo! Sentir cierto miedo no es malo, lo malo radica en dejar que esa emoción controle nuestras acciones. ¡Hasta Jesús sintió miedo en el jardín de Getsemaní (Monte de los Olivos) ante su inminente crucifixión, pero bebió de la copa amarga y le ganó a la muerte!

Así es, el único modo de saber si te aceptarán o rechazarán en algo, es ir donde ese algo o ese alguien y decirle con toda seguridad lo que quieres. Si te arriesgas y pides lo que deseas y lo OBTIENES es tu victoria. Si te arriesgas y pides lo que deseas y no lo OBTIENES no lo veas como un fracaso, sino como un modo de saber la verdad, lo que en otras palabras podríamos llamarle: una lección importante para saber cómo atacar la próxima vez. Empero, dejar de intentar lo que deseas por miedo al mismo fracaso es fracasar dos veces. Cuando quieres algo de verdad, lo debes pedir de todo corazón y luego debes ir tras eso que quieres. De este modo práctico, las probabilidades de fracasar son mínimas.   

Todo antes de ser realidad es primero sueño. Los hermanos estadounidenses Orville y Wilbur Wright inspirados por el vuelo de las aves, primero se imaginaron que podían hacer volar un objeto al que llamaron planeador. Lo intentaron y volaron. Tomás Alba Edison primero visualizó una bombilla encendida en su mente y tras muchos intentos fallidos se hizo la luz. Antes de tu país ser libre e independiente primero fue sueño. Antes de tu nacer, independientemente de las circunstancias en que nacieras, primero fuiste sueño. Antes de la Internet existir, primero fue sueño. Los sueños nacen de la necesidad de algo. Algo muy importante para quien lo concibe en su mente.

Pero repito: ¿Cómo puedes saber si te darán el empleo que precisas en x compañía? ¿Cómo puedes saber si te otorgarán la visa que necesitas para viajar a x país? ¿Cómo saber si la persona que te atrae tanto te dará el SÍ cuando te le declares? ¿Cómo podrías llegar a saber si te concederán el préstamo que tanto requieres? Sencillo: ¡INTENTÁNDOLO! Corriendo el riesgo de intentarlo. Sacando de tu pecho los miedos infundados sobre esto o aquello. Armándote de valor y con arrojo lanzarte a tu presa como lo hace el león con el búfalo. Si el león no se arriesgara a cazar el ceñudo búfalo se quedaría con hambre y luego moriría. En el intento pueda que el león logre su objetivo como también pueda que no, pero ¿Cómo saberlo? ¡Intentándolo!

La consigna sería: Si has de morir procura que sea peleando dignamente en el campo de batalla, y no morir con ignominia debajo de la cama, despedazado por una bomba enemiga que de repente cae sobre ti fortuitamente. No te le ocultes a tu propia realidad, enfrenta tus miedos con valor, antes de que el miedo haga trizas con tu futuro.

Pero claro, antes de arremeter con furor contra tus miedos, antes de ir detrás de cualquier sueño, debes diseñar un plan de acción. Debes medir los pros y los contras del proyecto. Si te conviene, lucha por obtener la victoria. Si no te conviene, no te dejes arrastrar por la locura e invierte tus energías en algo más realista y significativo para ti. Enfrenta los fantasmas de tu corazón, sácalos de ti, y verás como el éxito empezará a fluir en tu vida. Este será el principio del fin de tus futuros fracasos.

 

5  pasos prácticos para vencer el miedo al fracaso

 

1-     Escribir en tu agenda tu sueño racional (realizable); es decir, que no raye en lo absurdo.  

 

  • Ejemplo de un sueño racional: Tú deseas volar y aprendes  paracaidismo de caída libre y te lanzas al vacío desde un avión.

 

  • Ejemplo de un sueño absurdo: Tú deseas volar  e incrustas plumas en tu cuerpo  para lanzarte al vacío desde un edificio de 125 pisos.

 

2-     Crear un plan de acción para lograr que tu sueño se convierta en realidad, pero debes medir los pros y los contras del proyecto.

 

  • Ejemplo de un plan de acción con riesgos racionales: Tú deseas vivir en España de manera permanente y solicitas una visa de residencia en la Embajada de España.

 

  • Ejemplo de un plan de acción con riesgos absurdos: Tú deseas vivir en España de manera permanente y construyes una barca para emigrar ilegalmente a España.

 

3-     Resaltar tus virtudes y aptitudes personales concienzudamente. Así sabrás cuáles son tus fortalezas y debilidades. 

 

  • Ejemplo de un autoanálisis concienzudo de tus virtudes y aptitudes personales: Yo soy diligente y paciente, además soy creativo y metódico, por lo tanto, puedo lograrlo.

 

  • Ejemplo de un autoanálisis hiperbólico de tus virtudes y aptitudes personales: Yo soy más fuerte que súperman y más sabio que Dios, por lo tanto soy inmortal. Conmigo ni el Diablo puede.

 

4-     Estudia el escenario en el que quieres incursionar con gran meticulosidad.

 

  • Ejemplo de un estudio meticuloso del escenario al que te enfrentarás: Como viajaré a los Estados Unidos de América necesitaré aprender el idioma del país, sus costumbres, leyes y hasta su punto de vista sobre la vida, de este modo podré comportarme en su hábitat a la altura de los patrones sociales y conductuales del grupo. 

 

  • Ejemplo de un estudio negligente e irreflexivo del escenario al que te enfrentarás: Como viajaré a los Estados Unidos de América buscaré un trabajo que me permita usar mi propio idioma. En cuanto a sus leyes y costumbres, me las ingeniaré para imponer  mis costumbres y mis puntos de vista. No me dejaré pisar de nadie.

 

5-     Ejecutar el plan de acción con una actitud firme y creer con entereza  en que sí podrás lograr que el sueño se convierta en realidad.

 

  • Ejemplo de la actitud de un triunfador cuando ejecuta el plan de acción con firmeza y fe: En mi diccionario no existe la palabra mañana ni mucho menos la palabra duda. Las únicas palabras que conozco son AHORA MISMO y SÍ. Puedo lograrlo.

 

  • Ejemplo de la actitud de un perdedor prematuro cuando quiere intentar ejecutar  su plan de acción: Es posible que empiece mañana, aunque no creo que lo logre porque no cuento con los recursos necesarios. Además, ya otros mejores que yo lo han intentado y no consiguieron nada, sólo pérdidas. 

 

 

10 promesas para lograr mis sueños

 

1-                Prometo no tener miedo a declararle mis sentimientos a la persona que quiero para mí. Sé que me dirá que sí porque en el fondo sé que también le intereso.

2-                Prometo no tener miedo a llevar mi CV a la compañía que desearía trabajar. Sé que me llamarán para darme la vacante disponible.

3-                 Prometo ir al consulado de mi preferencia en busca de un visado para viajar al país que yo desee. Todo saldrá bien.

4-                Prometo, cuando lo requiera, dirigirme al banco que más confianza me dé y pediré  un préstamo personal. Luego sé que recibiré una llamada de ese banco para decirme que mi  solicitud fue aprobada.

5-                Prometo no prestar atención a las críticas viciadas de los que me rodean.

6-                Prometo irradiar energía positiva todo el tiempo. Mi vibra será siempre positiva. Nada de pesimismo.

7-                Prometo mantenerme enfocado en mis metas. Cero distracciones.

8-                Prometo no creer en otra suerte que no sea la constancia y la certeza de que lo lograré.

9-                Prometo no precipitarme en mis planes, pero tampoco ralentizaré mis sueños.

10-            Prometo ser yo todo el tiempo, pase lo que pase.

 

 

 

 

 


Santiago de los Caballeros, R.D., 9 de septiembre, 2009

11:23 a.m.

 

El arte de la infidelidad

viernes, 28 de agosto del 2009 a las 23:49
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El arte de la infidelidad

(Las 14 técnicas de un infiel perfeccionado)

 

Jhovanny Marte Rosario

 

El hombre engaña más que la mujer, pero la mujer engaña mejor.

Joaquín Sabina

Introito

 

El ser humano es una criatura que se aburre fácilmente de lo que hace y tiene; por lo que, para  mantenerse con cierto nivel de satisfacción precisa de una gran variedad de actividades que lo mantengan ocupado, que lo estimulen a estar en constante movimiento. En las interrelaciones con su medio social el ser humano nunca será un individuo sedentario, sino que siempre será un pertinaz nómada. Esto se da tanto en el interior del individuo como en su exterior, en todas partes, en todas las direcciones y en toda actividad humana: en el trabajo, en la escuela, en un cohete, en el amor, en el sueño, en los pensamientos…

En cada corazón humano palpita una imponente necesidad de cambio, de probar cosas nuevas, de pasar por lugares diferentes como hace un cometa. Esto se evidencia desde temprana edad. El niño que, por ejemplo, recibe un juguete nuevo se revienta de alegría, destapa el regalo con ansiedad, lo toca, lo huele, lo prueba, duermen con el juguete, ríe por el juguete, juega febrilmente durante varios días y por esta razón lúdica el niño llega  a descuidar sus responsabilidades personales tales como: hacer las tareas,  ducharse, arreglar su cuarto. Su enajenación emocional llega a ser tan intensa que es posible que hasta olvide algo tan básico como es el alimentarse. ¿Todo por qué?

¡Por el nuevo juguete! Pero pasado un tiempo, la fiebre se calma, y todo empieza a volver a su normalidad, al igual que le sucede al volcán después de escupir lava, piedra y cenizas por su abertura.  Como es de esperarse, el chiquillo vuelve a caer en la rutina (su rutina) en el tedio (su tedio), en la pasividad (su pasividad), y paralelo a esto nace el deseo de probar algo nuevo, algo que reviva la alegría, algo que lo haga sentir vivo: El cambio. Y este ciclo de un constante experimentar cosas diferentes se repite una y otra vez hasta la muerte y muy posiblemente más allá de la muerte. He ahí una de las grandes situaciones de la humanidad: la necesidad imperiosa de probar algo  distinto. Siempre será así. Así fuimos creados.

Lógicamente, como menciono, el amor  no  escapa a este despiadado juego casi sintomatológico de los seres humanos llamado: infidelidad. Afortunadamente contamos como contrapeso: con los valores humanos, con la moral, con la conciencia, con la vergüenza… Irrefutablemente, todos queremos amar y ser amados. Del mismo modo, procuramos que nadie intente jugar con nuestros sentimientos, en pocas palabras, que nos sean infieles. Sin embargo, un mísero número de personas se afana con integridad moral a respetar el pacto del amor. En resumidas cuentas, todos reclamamos fidelidad, pero muy pocos somos capaces de ser fieles. Engañamos sin ningún empache, a escondidas, a hurtadillas, sin reparar en el terrible daño psicológico que le podríamos causar a la pareja y a todo lo que gravita alrededor de uno mismo.

Todos en algún momento de  nuestras  vidas  hemos pecado en el amor, ya sea por debilidad de la carne, por locura, por venganza, por curiosidad, por pasión o por algún interés sórdido. Por su puesto, unos más que otros. El ser humano es una criatura perennemente inconformista; se cansa muy rápidamente de lo que tiene, nada lo complace eternamente.

Es un animal insaciable y lascivo. Si no contáramos con escuelas, leyes, normas sociales, cárceles, castigos y la pena de muerte, el mundo fuera un verdadero caos carnal.

No obstante, los niveles de infidelidad de cada ser humano varían inmensamente de persona en persona, según, por supuesto: el nivel de moralidad de cada persona, la edad y sus intereses materiales. En la sociedad que nos ha tocado vivir, la mujer, en cierto sentido, lleva tres veces la de perder: 1- En sentido biológico, porque es a ella a quien le corresponde llevar la inmensa carga de un embarazo. 2-  En sentido social, porque se le reprocha más el desliz en el amor. Si te acuesta con más de dos hombres eres una prostituta, se dice socialmente. 3- En sentido judicial, porque el hombre es quien escribe, promulga y hace cumplir las leyes.  

Mientras que al hombre, esa misma sociedad, se encarga de aprobar su promiscuidad subterráneamente; es decir, que la sociedad tolera más la incontinencia del hombre que la liviandad de la mujer. Es u asunto de PODER. De aquí se deduce que: El hombre no es más infiel que la mujer porque  éste manifieste públicamente una desenfrenada e insolente dosis de libido con respecto a la mujer, sino que socio-culturalmente es menos castigado por los códigos moralistas establecidos por el mismo clan que crea e impone las reglas del juego, más la desventaja biológica del sexo femenino.

La Biblia, el Corán, el Ramayana son ejemplos de textos considerados sagrados e infalibles en sus respectivas latitudes y, no obstante, los mismos están viciados de un machismo abominable y caduco. Por su puesto, los autores de estos libros no han sido mujeres, sino hombres inspirados por sus intereses personales. Un ejemplo palpable:

La mujer adúltera

Y se fue cada uno a su casa. Pero Jesús se fue al monte de los Olivos, y muy de mañana volvió al templo. Todo el pueblo venía a él, y sentado les enseñaba. Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron:

—Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el mismo acto de adulterio. Ahora bien, en la ley, Moisés nos mandó apedrear a las tales. Tú, pues, ¿qué dices?

Esto decían para probarle, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en la tierra con el dedo. Pero como insistieron en preguntarle, se enderezó y les dijo:

—El de vosotros que esté libre de pecado que le arroje la primera piedra.

Al inclinarse hacia abajo otra vez, escribía en tierra. Pero cuando lo oyeron, salían uno por uno, comenzando por los más viejos. Sólo quedaron Jesús y la mujer, que estaba en medio.

Entonces Jesús se enderezó y le preguntó:

—Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado?

Y ella dijo:

—Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: —Ni yo te condeno. Vete y desde ahora no peques más. (San Juan, 43:7:53 - 43:8:11).

Este es tan sólo un pequeñísimo ejemplo de cómo ha venido siendo tratada la mujer en todos los tiempos y en todas partes. En respuesta a este sistema discriminatorio y opresor, a través de los siglos, la mujer ha venido desarrollando un ilimitado conjunto de artimañas, subterfugios, tretas, tramas (un complejo mecanismo de autodefensa), para engañar y evitar ser objeto de sospechas, persecuciones, vejámenes y muy posiblemente la pena de muerte. A menudo se escucha a las mujeres decir que: el hombre es un perro en el sexo, porque no tiene límites para la infidelidad. Pero reitero, no es un asunto de perrería sexual en perjuicio del voto matrimonial, sino de permisividad social-cultural y desventaja biológica de un sexo con respecto al otro. Si fuera todo lo contrario, es decir, que a la mujer se le permitiera soterrada y socialmente la infidelidad, entonces los hombres no dejaríamos de gritarle a los cuatro vientos que la mujer es la criatura más sucia y arpía de todo el planeta. Siempre me he hecho la siguiente pregunta: ¿Le pegaría los cuernos el hombre a la mujer con la misma libertad e intensidad de siempre si fuera el hombre quien quedara embarazado y no la mujer?

Cuando a la mujer le pegan los cuernos, por lo general: llora en público, patalea, maldice, arroja platos, rompe fotos, descuartiza peluches, incinera cartas y tarjetas, y por su puesto si procreó con el hombre una criatura, arrastra con ésta a donde quiera que vaya, la cual luego tiende a utilizar como instrumento de desquite, inicialmente a través de una manutención de menores. En cambio cuando al hombre le ponen los cachos, éste es más susceptible ante la realidad vergonzosa de la infidelidad. El hombre tiende a: lloriquear en privado, se emborracha, gruñe, frecuenta con ímpetu los burdeles, urde un plan para quedarse con todo lo material, y como último recurso psicopatológico, asesina a todo a quien puede: a la infame mujer, al inocente hijo, al vecino que va a evitar la tragedia, y en ocasiones termina por suicidarse. Por lo general e irónicamente, el amante de la mujer queda vivo. Es importante resaltar que esta horripilante acción de criminalidad varía de persona en persona, según su capacidad de controlar las emociones y según sus intereses personales.  

 La vergüenza de ser señalado públicamente como cornudo, es uno de los grandes suplicios al que pueden someter a un hombre. El espíritu de un hombre tolera menos la vergüenza social de la infidelidad. He aquí la contradicción humana, puesto que, la misma sociedad que fomenta el ensoberbecimiento del hombre con respecto a sus actos de infidelidad, es la misma sociedad que se encarga de flagelarlo y hacerlo sentir popo de gallina cuando cae como víctima de la infidelidad. De ahí que, reitero, la vergüenza social es lo que generalmente impele al hombre a cometer actos criminales contra todo y todos lo que encuentra a su paso, tan sólo para tratar de limpiar un poco su nombre, su imagen de macho cabrío. Por su puesto, reitero, aquí prima la capacidad mental de cada persona, y su grado de controlar las emociones. No todo el mundo es igual.

En los siguientes párrafos pretendo resaltar algunas de las técnicas de autodefensa que ha venido optimizando el ser humano a través del tiempo en el campo de la infidelidad. Este individuo sofisticado en el arte del engaño amoroso, es una especie de CLON MEJORADO EN LA INFIDELIDAD.

 Señalo que, el presente artículo no pretende, bajo ningunas circunstancias, servir como manual  para enseñar al hombre o a la mujer a perfeccionar sus habilidades y estrategias para ser infiel a su pareja. Al contrario, debes acoger este texto como un inacabado manual para la autodefensa en pareja. Mi más sincera sugerencia es que nunca nadie cometa el crimen de la infidelidad contra su pareja, ya que, aparte de ser considerada una ofensa a la buena moral de los pueblos, es además, la razón principal de tantas personas frustradas y resentidas. No obstante, como no me cabe la menor duda de que por razones muy particulares, tanto éste como aquélla seguirán incurriendo en la infidelidad a diestra y siniestra, deseo compartir los que son para mí, algunos comportamientos sospechosos de alguien que ha desarrollado su capacidad de infidelidad a grandes rasgos.

Es importante que se entienda que las siguientes estrategias renovadas en el individuo en cuestión, las presento tal y como son: cínicas y crudas. Para ser un pelín equitativo en cuanto al prejuicio social, tomaremos como protagonista de estas prácticas de tartufas al más infiel en cantidad, aunque no en calidad, al sexo masculino. Repito, lo que comparto aquí no pueden ser consideradas ni acatadas como sugerencias, sino como revelaciones de la psicopatología de un individuo que ha aprendido a optimizar el descaro de la infidelidad a ultranza.

Para darle cierta interactividad a la siguiente lectura, os presento la misma a modo de diálogo entre un interesado en mejorar sus habilidades de infidelidad, y el supuesto experto en la material del engaño amoroso, quien fungirá como el oráculo de los infieles.

 

"No hagas a otro lo que no quieres que hagan contigo"

Jesús de Nazaret

 

Las 14 técnicas de un infiel perfeccionado

 

Pregunta 1: ¿Qué tipo de amante me recomienda elegir para no levantar sospechas en mi pareja?

 Respuesta 1: La amante debe ser preferiblemente casada y si tiene hijos mucho mejor, ya que hay mayor probabilidad de que este tipo de mujer sea más discreta al respecto, puesto que la misma tendría más que lamentar y perder en caso de que se sepa la infame verdad. Además, con este tipo de mujer hay menos riesgos de que considere enamorarse de ti al nivel de un amor novelesco. Sus compromisos familiares la mantendrán a raya. En cambio una mujer soltera, no importa la edad, tiende a manifestar un marcado interés de conseguir una pareja permanente, especialmente la mujer de pocos atributos femeninos. La desesperación de contar con alguien como pareja permanente y el temor de quedarse sola en esta vida la harán cometer actos peligrosos en contra tuya y de tu matrimonio. La mujer joven que aún vive bajo la tutela de sus padres, siente un inmenso deseo de obtener mayor libertad familiar, por lo que cuando encuentra esa oportunidad (tú), maniobra de mil maneras para robarle a su rival (a tu mujer) lo que desea (a ti). Desde este punto de vista te conviertes para esa mujer en un verdadero collar de perlas. Importante: evita la abogada o la psicóloga, ya que sus conocimientos te pueden aplastar con gran rapidez.  Evita esta burrada.

La amante más adecuada aún es la que tiene dinero y no es profesional, y no porque te importe el dinero como lo hace un gigoló, sino porque de este modo no tendrás que utilizar tu propio dinero para los gastos de la escapada, sobre todo, no tendrás que utilizar tu tarjeta de crédito. Dicen que el Diablo no duerme, es decir que el día menos pensado tu pareja te puede revisar los vouchers de tu tarjeta de crédito, y entonces tendrás que rendirle cuentas de todo y con pruebas.

Algo más, es importante que manipules la mente de tu amante para que las cosas no se te salgan de las manos. Para empezar debes advertirle a tu amante las consecuencias terribles que podrían caer sobre ella, nunca sobre ti, si todo se llega a saber.

Descubre su debilidad, algo que a ella le importe mucho, y ataca ese punto de ella. Por lo general, si le mencionas lo que tú perderías si todo se llegara a saber, en el fondo, eso a ella no le importaría mucho, de hecho le estarías revelando tu punto débil. Nunca le reveles tus temores a tu amante porque en cualquier momento, cuando se canse de tu sexo, te podría asestar un  tremendo golpe. Recuerda que el que juega con candela se llega a quemar.

 Pregunta 2: ¿Es buena idea usar mi propio carro para salir con mi amante?

 Respuesta 2: ¡Claro que no, tonto! No uses jamás tu propio carro para tu escapada. Existe una alta probabilidad de que un amigo o algún familiar de tu pareja lo identifique al vuelo, sobre todo en lugares sospechosos, por ejemplo entrando a un motel. Debes usar los servicios de un taxi, el cual, entre otras características, debe tener los cristales bien oscuros, y estar en buenas condiciones para que no se vaya a dañar en algún lugar comprometedor. Cuando llames a la base de taxi y te pidan el nombre, dale uno falso, ya que es probable que alguien que trabaje para dicha empresa de servicios de taxi, y quien conoce a tu pareja, asocie tu timbre de voz con tu nombre. Solicita que el chofer sea preferiblemente de edad madura, ya que éste tiende a ser más que una tumba para tales casos. Juventud es sinónimo de lengua floja. Una vez en el taxi, no entable conversaciones comprometedoras con tu amante. Hablen de asuntos de poco monta en vez, esto despistará al taxista, quien por lo regular lleva las orejas paradas como un radar, recogiendo cada chisme.

 Pregunta 3: ¿Cuál es el mejor día y hora para ser infiel?

 Respuesta 3: Los días más comunes y corrientes, los días de trabajo y que sean a plena luz del sol. No elijas, para perpetrar la infidelidad, los días u horarios que son exclusivamente para la familia. Excluye también los días feriados.

 

La mayoría de actos de infidelidad se cometen de noche e ingenuamente los viernes, los sábados y los domingos, ya que por lo regular en estos días hay más dinero y tiempo. Por lo tanto, haz tú lo contrario. Elige en vez, un día común y corriente a plena luz del sol; esto alejará sospecha. Y si puedes maniobrar con el horario de tu trabajo, sin que esto llegue a perjudicarte, mucho mejor, ya que la excusa de que estabas en alguna diligencia laboral es muy creíble.

 Pregunta 4: ¿Cuál es el mejor lugar para llevar a mi amante?

 Respuesta 4: El motel es por lo regular el lugar más apropiado para cometer tu infidelidad. No obstante, evita ir ese motel que está en boga, ya que el mismo es altamente frecuentado por titirimundati, y en el entra y sale de vehículos, alguien de vista 20/20 podría llegar a identificarte a ti y/o a tu amante. En este sentido, elige un motel que esté lo más retirado posible, si te es posible, uno que esté fuera de la ciudad. El motel es un lugar seguro para el pecado de la carne en comparación con la casa de un amigo, o peor aún, la casa de tu amante o la tuya misma. No cometas este terrible error. Una de las ventajas del motel es que no tienes que preocuparte en limpiar la escena del crimen. Una cosa más, no seas descarado y tacaño y no te quedes en los montes con tu amante, además te expones demasiado al peligro.

Paga el precio de tu desfachatez o haz que ella lo pague. Un gigoló es un verdadero artista del chantaje.

 Pregunta 5: ¿Debería vestirme bien el día que vaya a salir con mi amante?

Respuesta 5: No, ese día no te acicales ni te emperifolles para salir a tus aventuras amorosas. Esto obviamente te delatará en gran manera. Ve vestido con ropa normal, como la que usas para jugar dominós con tus amigos. No te perfumes. Ponte una ropa interior ya usada.

Es obvio que cuando tu pareja vea que te estás poniendo una camisa de salida, te preguntará: Fulano, ¿Y esa camisa? Por su puesto, que tú tendrás que dar una detallada explicación al respecto, de lo contrario empezarás a levantar sospechas. La sospecha es como un iceberg, que muestra poco de su masa en la superficie, porque abajo es que está la inmensa mole destructiva. Evita el absurdo complejo de Titanic.

Es posible que al ir a tu cita sátira, como es de esperarse, aunque la pases bien con tu amante y no te descubra tu pareja, quedará la  espina de la duda clavada en lo más profundo de la mente de tu pareja. Y este sería el principio del fin. Tu Gólgota. Tu guillotina. Nunca subestimes al enemigo por pequeño que luzca.

 Pregunta 6: ¿Qué debo hacer con mi celular ese día? ¿Lo dejo en casa a propósito? ¿Lo apago?

Respuesta 6: El celular es el GPS de los matrimonios, por lo que debes llevártelo  a donde quiera que vayas. Nunca lo apagues, ni tampoco lo deje sólo una vez en la habitación del motel, al igual que tu billetera, debes salvaguardarlo de tu amante, ya que de manera intencionada puede jugarte sucio.

Ah,  siempre que te llame tu pareja contesta la llamada. Al recibir la llamada, finge estar alegre de escuchar su voz. Pregúntale por tu hijo, el hijo de ambos (si hay uno). Dale órdenes precisa sobre esto y aquello. No gaguees ni titubees al hablar. Haz que tu sonrisa sincera se escuche del otro lado del auricular. Si por alguna razón ella decide terminar la conversación, hazte como si no deseara que terminase el diálogo. Todo esto la despistará en sumo grado.

Recuerda, el celular se ha convertido sin necesidad de que tenga un Sistema de Posicionamiento Global (GPS, por sus siglas en inglés) en un perfecto rastreador y aguafiestas de oportunidades, por supuesto, si no tomas las medidas de lugar. Otra cosita, por favor, no saltes con las siguientes súper estúpidas y ultra quemadas excusas: Que se le acabó la carga a la batería, que no había señal por allá, que el volumen estaba muy bajito… y un montón de burradas más. Ese es un cuento muy achicharrado. El uso de las costumbres delata.

 Pregunta 7: ¿Debo darme una buena ducha después de hacer el amor con mi amante?

Respuesta 7: Por supuesto. ¿No pensarás llegar a tu casa hediondo a sexo? Sin embargo, evita lo siguiente: Usar jabón para darte una ducha, sobre todo el jabón de olor. Los olores delatan. No consumas bebidas alcohólicas, ya que, aunque cepilles bien tus dientes y mastiques chiclets o clorets la sustancia verdadera del licor está realmente en el estómago. No te mojes el pelo ni te peines demasiado al abandonar el motel, recuerda de donde vienes (del trabajo), y el que llega del trabajo tiene un aspecto un tanto sudoroso y desaliñado. Algo más, si vas a comer algo, que sea muy poco. ¿Por qué? No seas zonzo, el hombre que llega de trabajar, llega a la casa con hambre. No te delates tan fácil.

 Pregunta 8: ¿Qué debería tomar en cuenta antes de llegar a mi casa después del acto infiel?

 Respuesta 8: Antes de llegar a tu casa, debes borrar la mínima evidencia que pueda delatarte: Rastro de pintalabios, un arete en tu bolsillo (a veces la amante nos juega sucio), una nota con un mensaje comprometedor o con un número telefónico, hebras de cabellos sospechosos. Tapa cualquier moretón en tu cuerpo. Si por descuido o arrebato del momento tu amante te hace el famoso chupón en el cuello, no lo medites mucho, es hora de urdir una escena un tanto melodramática: rasga tu camisa, quítale algunos botones, marca los dedos de tus manos en el cuello, y llega a casa enojado y diciendo que vas a matar a ese desgraciado. ¿A quién? A quien te hizo el moretón y con quien luego te fuiste a los puños. Los detectives dicen que en todo crimen cometido hay siempre un intercambio de evidencias entre el criminal y la víctima. De cualquier modo, no hay crimen perfecto, el criminal siempre deja alguna huella en la escena del crimen. Aleja al diablo y alejará sus candelas de ti.

 Pregunta 9: ¿Cómo debería comportarme con mi pareja en el momento de llegar a casa?

 Respuesta 9: Cuando llegues a tu casa, no cometas el gravísimo error de comportarte como la gran mayoría: nervioso. Es como el niño que roba comida de la alacena o de la nevera, al cual los nervios lo traicionan y se delata. Haz lo contrario de lo que hace esa gran mayoría de gallinas turulecas. Llega a tu casa como un día normal, pero desde luego con un rostro ufano (por lo bien que dizque te fue en el trabajo). Controla tu lenguaje corporal lo más que puedas. Relaja tus nervios.

Todo tu cuerpo se puede convertir en un detector de mentira, o mejor dicho, en un proyector de mentiras. La mirada es el espejo de lo que sientes en ese momento. No desvíes la mirada. Mira fijamente. Clava tu pupila en la pupila de tu pareja y transmite esa seguridad de un hombre totalmente entregado al matrimonio. La respiración es la voz de lo que a grito te quiere obligar el subconsciente a decir, contrólala. No te rasques ni la cabeza, ni la nariz, ni la cien al hablar, porque esto es un signo vital de nerviosidad. Deja las manos tranquilas, no te las amases. Si no puedes controlarlas, mételas en tus bolsillos. No hagas rollitos con tus cabellos. No tamborilees la mesa con los dedos. No columpies las piernas. No martilles el piso con tus zapatos.

No hagas nada que indique que estás nervioso. En vez de todo esto, tararea una canción. Saluda a tu pareja con un buen beso. Ve a la nevera y come algo. Recuerda, vienes hambriento de tu trabajo. Háblale a tu pareja de algo fútil. Quéjate un poco del mal tiempo, de las facturas del consumo eléctrico y del consumo de agua. De la corrupción de los funcionarios del país. Y luego haz un chiste de todo esto. Se supone que ese eres tú: un tipo que ama a su esposa, pero que se queja un tanto de las barbaridades de este mundo, pero sin perder su sentido común. 

 Pregunta 10: ¿Qué debería hacer al rato para que todo siga pareciendo normal?

 Respuesta 10: Después de una buena ducha para rematar cualquier asomo de una potencial sospecha, hazle el amor a tu mujer como un potro salvaje. Como el primer día. ¿Qué de dónde sacarás fuerzas? No lo sé, lo que sí sé es que si en los próximos treinta minutos no le haces el amor a tu mujer y no ofrendas una buena cantidad de tu esperma en su depósito, hay una gran posibilidad de que empiece a sospechar de ti. Así que sacas de tu alma el último aliento posible: bésala, desnúdala, arrójala en la cama, dile lo mucho que la amas, y socávala como un verdadero amante. Finalmente haz que salga de ti, como un geiser frenético, la savia de la prueba contundente de tu amor hacia ella: tu semen, el cual siempre debe ser depositado dentro de ella, ya que si lo haces afuera, el mísero chorrito que expelas de ti será tu ticket seguro al divorcio. No te sientas mal por esto, ya que es posible que ella esté haciendo lo mismo contigo. ¿Quién sabe?

 Pregunta 11: ¿Qué hago si de repente a mi mujer se le ocurre hacerme una extraña pregunta relacionada con infidelidad?

Respuesta 11: Si antes de que se dé la técnica 10, tu pareja insinúa algo al respecto, es hora de ponerte la máscara de la ignorancia; es decir, contéstale la pregunta con otra pregunta ultra cándida. ¿A qué te refieres, cariño? Aquí debes utilizar el sobrenombre conyugal que siempre utilizan: more, negra, cariño, amor, mi piojito… Nunca menciones el nombre de tu pareja ni mucho menos el apellido, ya que esto manifiesta claramente que te estás poniendo a la defensiva, que es lo mismo que delatarse. Recuerda que si ya llevas un buen tiempo conviviendo con tu pareja, ella ya debe conocer tus desnutriciones mentales y truquitos a la perfección.  En este nivel conversacional, el diálogo debe convertirse en algo muy ambiguo, por lo que debes mantener un paralelismo de anfibología a la altura del caso, es decir, hablar con palabras equívocas, pero en un tono de voz tan firme y franco que demuestre el grado de tu afectada sinceridad. Contéstale cada pregunta a la misma velocidad del interrogatorio. Recuerda que te empiezas a delatar cuando tu capacidad de responder se ralentice, es decir, se haga más lenta y titubeante. No te dejes acorralar por ninguna pregunta. Para lograr esto, debes enfocarte en la batalla verbal, si metes en tu cabeza otra cosa que no sea contestar hábilmente las preguntas, estarás más que acabado al final. La duda es como la mancha de agua que se forma en el techo, una vez aparece, es difícil de borrarla. Debes pintar bien tus palabras para poder borrar la mancha (duda) que se asoma en la mente de tu pareja. Sé meticuloso con los adjetivos, ya que en este nivel de sensibilidad cualquier vocablo se puede malinterpretar. No dejes la conversación a media, incita a que se continúe el diálogo hasta que todo quede (más o menos) aclarado. ¿Ya has visto la película El abogado del Diablo? El mejor amigo tuyo podría ser ese fiscal embrujado que se encargará de destruirte por todos los medios, quizás para quedarse con tu esposa, tal vez para verte caer. La envidia se manifiesta a través de las más pintorescas de las situaciones. Copia de esto.     

 Pregunta 12: ¿Qué hago si mi pareja se deja de rodeos y me acusa abiertamente de serle infiel?

  Respuesta 12: Si la técnica 11 no arroja resultados positivos y en vez de esto lo que surge es una directa acusación de infidelidad, entonces es hora de cambiar de máscara y ponerse la máscara del abogado defensor. Miente. Sé fiel a esta frase: Nunca te sería infiel. Mantente firme en tu NO, NO HE HECHO TAL COSA. Nunca ceda. Nunca dés tu brazo a torcer. Pero debes defenderte con tal convicción que hasta el mismo Dios que todo lo vio, dude de tu culpabilidad. Jura, si es posible, con la mano derecha puesta sobre la Biblia, de que nunca has hecho tan infame acto. Primero que se acabe el mundo y todo lo que existe en él, a que llegues a declararte culpable. Mientras te defiendes con uñas y dientes, finge estar ofendido con semejante ultraje a tu integridad moral. Hazte el agraviado, la víctima. Actúa siempre a la altura de la acusación, en consonancia con la duda del otro. Pulveriza la verdad con el poder de tu histrionismo hasta hacer que la verdad parezca mentira, y la mentira parezca verdad. Si finalmente tu pareja decide acabar la relación, para siempre, al menos le dejarás clavada la más terrible de las dudas en lo más profundo de su subconsciente; por lo que toda la vida se la pasará mortificada de si realmente le fuiste infiel o si ella fue demasiada injusta contigo.

Pregunta 13: ¿Qué debo decir si mi pareja menciona el nombre de mi amante y sostiene que con esa persona es que yo le he sido infiel? 

 Respuesta 13: En ese nivel acusatorio, si tu pareja menciona seriamente el nombre de la usurpadora de cariño, de esa ladrona de marido, tu amante, es hora de convertirse en un verdadero traidor. Ultraja a tu amante sin reparo. Enumera las razones por la cual ni por asomo pensarías en serle infiel a tu pareja con semejante persona. Saca a la luz los defectos y vicios de la amante –aunque en realidad no tenga tales defectos y vicios-. No temas en hacer una lista de los defectos y vicios que a tu pareja no le gustan de una persona, e incluye los defectos y vicios que te causan asco a ti como persona. Por ejemplo, que aquella persona le gusta consumir alcohol o droga, que sufre de halitosis, que tiene sobaquina, etc. Cárgale a tu amante todos estos defectos y vicios. Y hazle saber a tu pareja que si remotamente un día pasara por tu mente la  proterva idea de ser infiel, no sería con ese esperpento de persona con la cual te quieren involucrar. Y dilo con tanta frialdad y tanta infalibilidad que si tu amante misma estuviera presente en el momento de decirlo, hasta ella misma llegase a creer la injuria.

En adición a esto, culpa a alguien de semejante acusación, preferiblemente del sexo opuesto, ya que esa misma persona utilizarás como conejillo de india para tu más terrible y macabra acusación: esa quien me acusa de ser infiel, esa misma persona ha estado enamorada de mí desde hace tiempo. Y si es un hombre, entonces que el dardo crítico se dirija a tu misma pareja, es decir, revela firmemente que esa persona que te acusa de infidelidad lo hace con el propósito de separarte de tu pareja, porque él mismo está enamorado de tu esposa, por alguna razón sospechosa. Haz, pues que todos tiemblen, duden y se queden absortos con tus inventadas revelaciones.

 Pregunta 14: Finalmente, ¿qué debo hacer si mi pareja me atrapa con las manos en la masa, siéndole infiel?

Respuesta 14: Si tu propia esposa te atrapa infraganti con tu amante, no lo dudes, niega que lo haces por amor a la amante, sino porque no sabías lo que hacías. Porque estabas confundido y por causa de todos los problemas del matrimonio. Haz que toda la culpa recaiga en tu pareja. Menciona las razones (tus razones), por la cual tú te viste impelido a romper el voto matrimonial. Di que ya el sexo de ella (de tu esposa) era muy diferente a lo que era al principio. Di que las atenciones y consideraciones en el hogar no son ni sombra de lo que eran antes. Di que su actitud (de tu pareja) llegó a ser tan indiferente e hiriente que hizo  derrumbar, como un castillo de naipes, todas tus ilusiones y sueños en el matrimonio.  Y finalmente revela de manera sincera, aunque sea un gran embuste, que lo hiciste porque era tu justa venganza de lo que ella te había hecho a ti en semanas pasadas con alguien más, traicionarte con otro hombre. De este modo ella no se quedará con la victoria de la mujer fiel y abnegada y tú con la mancha de ser catalogado de un esposo malo, despiadado e infiel.

 

(No puede ser bueno aquél que nunca ha amado.

Miguel de Cervantes)

 

 

 

Santiago de los 30 Caballeros, Rep. Dom., 18 de agosto, 2009

10: 30 p.m.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sobre el blog

Literaturaquisqueyana

Literaturaquisqueyana es un espacio creado para compartir Literatura con aquellas personas que realmente se identifican con la magia de la palabra.

La palabra libera, la palabra nos conduce a un éxtasis de satisfacción personal, la palabra nos brinda catarsis, la palabra nos envuelve en un paroxismo vivificador, la palabra nos transporta a dimensiones etéreas, la palabra enamora el corazón. La palabra mal usada puede que mate, pero es nuestra decisión de que ocurra lo lóbrego, porque el control de las emociones que causa la palabra es nuestro.Así como la palabra puede fusilar sentimientos, también puede que dé vida, vida en abundancia.

Aquí podrás acceder a la palabra que mitiga ¿Qué? !No sé! Lo que tú permitas. Aquí la palabra logrará que surja algo de ti ¿Qué? Ya lo dije una vez !No sé! Es una experiencia personal, una mística entre tú y la palabra.

La meta de esta página es y será uno solo: empapar el alma de literatura pura y desinteresada. La Humanidad se ha encargado de ponerle un precio a la palabra ajena. !Han hecho de ella un mercado ignominioso! Pero como paga han recibido un numen anquilosado; por eso a la mía nadie le pondrá un precio porque no está en venta. Así de simple para que nazca espontánea y pura.

Que tu estancia en este lar sea de tu agrado.

Un cálido abrazo,

el autor,


Jhovanny Marte Rosario


Santiago, República Dominicana.


jhovannymarte@yahoo.com

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