Así será todo
Así será todo
Jhovanny Marte Rosario
6 de mayo, 2008
2: 23 p.m.
Habrá una última guerra
como nunca ojos humanos
habían podido contemplar.
Más horrenda y terrible
que el mismo Armagedón.
Sí.
Cuando ya el planeta esté
insalvablemente atosigado
por la contaminación,
y el aire se haga irrespirable,
y las nubes dejen caer ácido y lodo,
y los ríos estén intoxicados,
y las raíces de las plantas secas,
y los animales demacrados,
entonces llegará la hora final,
el momento de la catástrofe suprema.
Será la última ofensiva entre los humanos,
en la que no habrá tregua alguna
para pensar en paz,
sino sólo en destrucción, y en lágrimas,
y en lamentos, y en muerte.
Yo, entonces,
escalaré el monte más cercano,
quizás un árbol,
para contemplar
cómo se devoran unos con otros
cual bichos espantosos
y me reiré de tal circo,
luego bajaré lleno de escalofrío
al recordar… que soy uno de ellos,
y lloraré amargamente entre las ojivas.
Tras algunos días de bajas humanas,
los océanos y mares se desbordarán
y arrasarán con todo en el planeta.
¡Será La Gran Némesis de Natura!
La Tierra quedará desolada
y sin nosotros. Vacía.
Alegra tal vez, porque
ya no será más lastimada.
Cientos de siglos después,
volverá la vida a germinar,
como en su génesis.
Sin embargo, esta vez,
cuando los animales vean
el primer intento de aparición humana,
a nadie que lo dude:
lo aplastarán con saña
y el más terrible deseo de venganza.
Porque en lo adelante,
el mundo será de los animales
y de las plantas,
y de las piedras,
y del silencio.
Como siempre debió haber sido;
aunque yo no hubiese existido para
presagiar esta nefasta realidad
y tú tampoco para maldecirme ahora.



