Déjà vu y jamais vu
Déjà vu y jamais vu
Jhovanny Marte Rosario
29 de julio de 2007
1: 10a.m.
Muchas cosas inspiran a un poeta para crear sus poesías:La soledad, la noche, la luna, las estrellas, la lluvia y toda una pléyade de gansadas. A mí, sin embargo, me inspira tú, Clary.
No.
Ya no lo es.
Ya lo nuestro
no es un déjà vu.
No es sueño.
Es real.
No es una sensación
imaginada.
Ya lo es.
El amor.
Nuestro amor,
todo lo ha convertido
en algo innegable:
Los besos.
Las caricias.
El sexo.
El amor.
Nuestro amor
todo lo ha vencido:
El tiempo.
La distancia.
El embuste.
Por eso,
ja,
déjalos, ma
que se perturben
con sus mamarrachadas.
Déjalos que
sueñen despiertos.
Déjalos que experimenten
intensas sensaciones
de jamais vu
por nuestra causa.
Déjalos que se ofusquen
con nuestra realidad.
Déjalos que sean infelices
con nuestra felicidad.
Déjalos, ma.
Déjalos.
Pero antes,
diles que lo nuestro
no sólo son versos
ni fantasia pueril.
Diles que todo es verdad.
Díselo, ma.
Díselo.
Sí.Recuérdales
que tú y yo somos
tangibles y también etéreos
a la vez.
Recuérdaselo, ma.
Recuérdaselo.



