MARTILLO Y CLAVO
Martillo y clavo
Jhovanny Marte Rosario
(El Quisqueyano)
15 de julio de 20079: 05 a.m.
A ver,
¿No es el amor
como martillo
que golpea cuando quiere
y saca chispas de la cabeza
de vez en cuando,
y si le parece,
te inserta el clavo
de una ilusión
en los más profundo
de tu pecho?
Si no lo es,
entonces
contestadme:
¿No ha sido tu corazón
golpeado cruelmente
por alguien,
alguna vez,
con la fuerza de un martillo
hasta quedar hecho
una mierda?
¿No has sentido incrustrarse
algún día
el clavo de la decepción
en la madera
de tu existencia
hasta sentir el acero frío
del desengaño
desgarrar las entrañas
de tu sosiego?
Decidme:
¿No te han raspado del pecho
el moho de alguna tristeza
de a poco,
y como un acto
de ingratitud
te lo han devuelto
en dosis aumentadas
hasta corroer,
impotente tú,
lo que pensaste una vez
eterno?
¿Acaso
no ha llegado alguien
a tu vida y ha intentado
extraer de tu interior
el clavo torcido
de un pasado insípido
que te habías empeñado
en no recordar más,
pero que en el intento
ese alguien simplemente
fracasó?
Explicadme:
¿No se te ha doblado
en el trayecto
el clavo dúctil
de alguna venganza,
que adrede tratabas
hundir en alguien
por no haber cumplido
el pacto de amor,
pero que como paga
a tu impericia
sólo lograste machacar
el dedo torpe
de tu propia desdicha?
¿O no se ha presentado
alguien a tu vida
y ha procurado meterte
en el alma
los clavos inservibles
de un amor indefinido.
Y los incrustó
con acierto,
y afirmó el sueño,
pero pronto los extrajo
a la fuerza
para llevárselos
para siempre?
Decidme:
¿No es el amor
martillo
y clavo
a la vez?



