Proscrito en el propio lar
Proscrito en el propio lar
Jhovanny Marte Rosario
Santiago, R.D. 2004
A la memoria de la ilustre poetisa Salomé Ureña de Henríquez
Salomé:
En Dominicana, es lastimera labor ser poeta,
cuando la trivialidad te pincha el alma cual saeta.
Aquí, se tiene más presente la comida y el día festivo,
que el progreso de la Patria y su destino.
Dedicarse a la Literatura en esta hedonista tierra,
es de frustrante como que deforesten toda la sierra.
Y es que aquí, a un plátano le dan más valor,
que a una poesía de Bécquer escrita al amor.
En mi terruño, aquel que a las letras se quiere dedicar,
ha de saber que será proscrito en el propio lar.
Esto no es raro en una isla que todavía cree en galipote,
y en la calle te convidan a “bajarte un pote.”
Son muchos los que exhiben libros en los estantes,
mas son puro lujo porque aquí no se lee como antes.
Es gran hazaña ser aquí del Arte, un heraldo,
Cuando el "maestro" aún cree en el azar y en el resguardo.
Oh, augusta poetisa,
vos misma sabéis que es difícil zafársele a lo mediocre,
cuando la rumba constituye para un pueblo su norte.
Mas aquella nación que aborrezca la lectura cual torta salobre,
está condenada a ser en el mundo: avasallada y pobre.

