Es triste ver a un perro
Es triste ver a un perro
Jhovanny Marte Rosario
Un día perro del 2004
Es triste ver un perro caminar por la calle vacía,
hambriento y lleno de melancolía:
sin un amigo con quien jugar
ni una luna a la que aullar.
Sí, es triste ver a un perro vagabundo
deambular por las calles de este mundo,
sin alimento ni fuerzas para saltar,
por el maltrato de la gente en cualquier lugar.
Sí, es triste ver a un perro malherido
y sin un amo que lo socorra en su aullido.
Un perro lastimado en el costado sin compasión,
un perro víctima del olvido y la agresión.
Sí, señor, es triste ver a un perro sin hogar,
y sin un amigo con quien jugar.
Es triste ver a un perro bajo una lluvia inclemente,
con una pata rota por la mala gente.
Es muy triste saber que en la mesa sobra el pan,
mientras mueren de hambre en las calles un niño y un can.
Sí amigos, es triste ver lo que antes fue un sabueso,
olvidado del mundo, sin amo ni hueso,
caminando por los callejones, renco,
y despreciado por el sabio y hasta por un zopenco.
¡Sí, señor!
Pero ¿saben ustedes lo que es más triste ver?:
A un hombre viejo y sin mujer.
enamorando en las calles a jovencitas;
presumiendo en su yipeta tras unas citas.
Sí, es triste ver a un hombre cerca de su otoño
sin futuro ni un retoño,
sonsacando a muchachas desde su ocaso,
derrochando su fortuna como un perfecto payaso.
Sí, qué triste es ver a un hombre encorvado,
sin un amor a su lado,
quebrantado en su habitación,
sin una compañera que le reviva la ilusión.
Sí, es triste ver a un hombre lleno de canas,
tratando de despertar las momias de sus ganas,
sumido en su oculta melancolía
de saber que morirá sin haber amado algún día.
Sí, es triste ver a un hombre viejo cerca de su entierro,
quien nunca tuvo ni un amor sincero ni un buen perro.



